Conflictos CRÓNICOS
- Gabriel Lopez Limon

- 17 ago
- 3 min de lectura

Existen ciertos conflictos que llegan para quedarse. Hay ciertos temas que todos sabemos que están ocurriendo, que incomodan y que duelen. Nos quejamos, refunfuñamos, los señalamos … pero los temas ahí siguen por años. Y lo peor es que se vuelven tan parte del paisaje que nos acostumbramos a ellos y dejamos de pensar en corregirlos.
Organizacionalmente, siempre terminan contándome la anécdota de los elefantes. La historia explica que en los circos, cuando los elefantes eran pequeños, los encadenaban a una estaca en el suelo y por mas que pelean por liberarse la fuerza no les daba para soltarse. Cuando pasan los años y ya tienen la fuerza para arrancar la estaca del suelo, ya no lo intentan porque su mente les dice que es una tarea imposible. Nunca pude corroborar esta historia en un circo, pero ciertamente vi ese comportamiento en casi todas las organizaciones que visité … y en mi mismo.
Curiosamente, los elefantes volvieron a salir al escenario organizacional para hacer referencia a los temas “espinozos” que preferimos no mencionar en las conversaciones del trabajo. Se usa la expresión de que nadie quiere hablar del elefante en la sala, haciendo la analogía de que si realmente hubiera un elefante en la habitación, todos estaríamos incómodos y haciendo malabares para darle espacio. Que es precisamente lo que pasa con ciertos problemas en las empresas.
En TOC sabemos que detrás de todo problema existe un conflicto (si no hubiera conflicto ya lo habríamos resuelto y no habría problema, por eso podemos asegurar que detrás de todo problema existe un conflicto que lo mantiene con vida). Inicialmente pensamos que los problemas existen porque no tienen solución, pero Goldratt nos demostró que la realidad es que las soluciones ya existen y son conocidas (al menos conceptualmente), lo que realmente obstaculiza su implementación SIEMPRE es un conflicto.
Así se llegó a estudiar y entender mejor la naturaleza de los conflictos. Y si bien existe un lado psicológico o filosófico en los conflictos que la mayoría de los practicantes de TOC no estamos capacitados para abordar, Goldratt nos enseñó a verlos y analizarlos desde un punto de vista PRÁCTICO con su diagrama de la Nube. Y así salieron a relucir los conflictos a los que él llamó Conflictos Crónicos.
Todos aplicamos soluciones a problemas que surgen en el día con día. Cosas que se salen de lo “normal” y no se repiten con la suficiente frecuencia como para que valga la pena aplicar una solución permanente. A ese tipo de problemas y conflictos Goldratt los llamó Conflictos del Día con Día. Y si bien se utiliza el diagrama de la nube para analizarlos y resolverlos estas nubes son nubes blancas muy ligeras.
Pero existen otros problemas que se salen de lo “normal” y se repiten una y otra vez (como los cambios de último minuto al programa de producción, los cambios de fecha en los programas de entrenamiento, etc.) Cuando esto pasa, todos aprendemos la lección después de varios golpes en la cabeza, y creamos una solución para que no nos vuelva a agarrar por sorpresa. Lo malo, es que estas soluciones no son oficializadas y cada individuo crea una solución que le satisfaga desde su enfoque personal o local. Cada quien hace sus arreglos para lidiar con el elefante en la habitación.
Estos son los Conflictos Crónicos y generan nubes muy negras y cargadas de truenos y rayos. Sin embargo, no resolverlos genera inundaciones y sunamis ¡muchas veces!. Se requiere valor y determinación para enfrentarlos.
Sean como sean tus tipos de conflicto. Más te vale aprender a manejar la nube. No tienes que ser un gran experto, pero no salgas a la cancha sin paraguas. Existe mucho material al respecto en TOClatino.com y muchos otros sitios.




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