Contar con la razón no significa tener una solución completa



Contar con el soporte total del equipo es esencial debido a que cualquier solución que sea considerada apropiada, muy probablemente estará incompleta en su versión original.

Primero que nada, estará incompleta en el sentido de que nunca seremos capaces de predecir cada detalle de los eventos que ocurrirán durante la implementación de la solución. Como todos los líderes de proyecto saben, Murphy es la persona más hiperactiva del mundo. Por lo tanto, no importa cuántas horas pasemos en el escritorio planeando hasta el mas pequeño detalle de nuestra solución, siempre existirá algo inesperado en el momento de llevar nuestras ideas a la realidad.


No intentamos demeritar la necesidad de planear. Una cosa es improvisar dentro de un plan y otra muy diferente, es improvisar el plan. Pero debemos mantener en mente, que el objetivo de un plan no es en sí mismo determinar todas las acciones requeridas en detalle, sino determinar la ruta que debe ser seguida y establecer, únicamente en principio, las acciones que deberían ser llevadas a cabo para lograr el objetivo. Es solo, al momento de enfrentarse a las circunstancias reales, que es posible juzgar la acción más apropiada para el logro del objetivo planteado.


La ejecución de cualquier plan demandará, en muchos momentos, cierto grado de improvisación, para adecuar el plan a la realidad especifica que sea encontrada. Es solo cuando contamos con el apoyo total de la organización que esta improvisación puede ser llevada a cabo a favor de la solución en proceso de estar siendo implementada.

Cuando los proyectos no cuentan con apoyo total, estos son los momentos mas preciados por los enemigos de la solución. Ellos tendrán en sus manos la posibilidad de matar el proyecto de un solo golpe, y como esto sucederá en el área en el que ellos son expertos, lo podrán lograr sin dejar ningún rastro, o por lo menos ninguno que pueda ser identificado por alguien no versado en el tema. Estos son los momentos en los que las iniciativas impuestas por los altos directivos encuentran una muerte silenciosa.


Otra razón por la que la solución estará incompleta en la mayoría de las ocasiones, tiene que ver con lo que William M. Dettmer, en su libro “Strategic Navigation” (*6) presenta como la Teoría de Maniobras de Guerra de Boyd (Boyd’s Theory of Maneuver Warfare):

“De la misma manera en que incluso la presencia de un observador pasivo influencia el ambiente observado, cualquier acción para la ejecución de una estrategia, por mas pequeña que esta sea, cambia el ambiente estratégico. Y, en un ambiente modificado, la estrategia originalmente concebida puede ya no ser la óptima”


En otras palabras, el simple hecho de llevar a cabo el primer paso para implementar el cambio deseado, alterará inevitablemente el sistema bajo mejora, lo que implicará que todos los análisis efectuados previamente comenzarán a perder validez. Por lo que una vez más, a menos que contemos con el soporte total de la organización para complementar nuestra solución original, nuestro proyecto comenzara a hundirse.


Por mas correcta que pueda ser una solución, siempre requerirá del soporte de muchas personas para convertirse en una realidad exitosa.



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