Establecer la visión no es un ejercicio de democracia


No se equivoque, tomar la decisión sobre qué solución deberá ser implantada, es la responsabilidad de ninguna otra persona mas que del líder de la organización.


Él o ella, es la única persona con la perspectiva suficientemente amplia como para determinar el peso especifico que cada alternativa tendrá para la organización como un todo, y entonces decidir si seguimos aguantando el problema, como se ha estado haciendo hasta ahora, o ir adelante y dar comienzo a una iniciativa que inevitablemente modificara el status quo actual al introducir una nueva solución.


Él o ella pueden utilizar cualquier método con el que se sientan cómodos para tomar su decisión: pueden convocar una reunión con su equipo directivo; o solicitar el consejo de consultores externos; o incluso leer su horóscopo en el periódico del día. Pero la responsabilidad final de tomar esta decisión recae en el líder.


Las acciones pueden delegarse, la responsabilidad puede únicamente compartirse. Como líder, no se espera que usted se involucre en la acción. Hacer esto depende de su estilo personal de liderazgo. Sin embargo, definitivamente se espera que sea totalmente responsable por la decisión tomada y sus consecuencias.


Joel Barker, en su excelente video “The Power of Vision” (El Poder de una Visión) lo explica de esta manera: una visión debe ser:


1.- Iniciada por el líder

2.- Compartida y apoyada por el equipo

3.- Amplia y detallada

4.- Positiva y alentadora


Por lo tanto, la segunda obligación del líder, una vez que la visión ha sido definida, es compartirla con su equipo y obtener su apoyo para lograr hacerla realidad. En otras palabras, debe vender su decisión a su propia organización. La venta del cambio, está dedicado a este tema en mayor detalle.



21 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo