La Ética del Correcaminos


Habiendo establecido que en todo sistema (empresa, equipo, familia etc) solo existirá un elemento restrictivo que defina el ritmo para todos los integrantes del sistema. Se genera de inmediato la consecuencia de que la mayoría de los elementos de dicho sistema tendrán más capacidad de la necesaria para seguir el ritmo del elemento restricción.


Surge entonces un tema muy importante: ¿Qué deben hacer la gran mayoría de nuestros recursos con esa capacidad excedente?


Tradicionalmente, consideraremos esa capacidad adicional como un exceso desperdiciado y tanto los empleados, como los administradores del sistema, buscaremos la manera de recortar o darle uso a esa capacidad extra. No nos sentimos cómodos teniendo recursos que no se utilizan a su máximo potencial, y peor aún si están detenidos sin hacer nada.


Así es que se genera la ética laboral de ¨tienes que verte ocupado¨. Y bajo este principio, los administradores asignan tareas extra a quienes encuentran ociosos y los trabajadores evitan a toda costa ser descubiertos sin trabajo, De tal suerte que tanto directivos, como trabajadores ïnventan¨ trabajo para ver todos los recursos ocupados.


Desafortunadamente, esto provoca que cuando llega el trabajo real que debería realizarse de manera expedita, este deberá esperar a que se termine el nuevo trabajo ¨inventado¨. Y luego nos sorprendemos porque nuestros tiempos de respuesta ya no son lo que solían ser ...


En realidad, parte de la capacidad excedente del recursos no restricción, será necesaria para absorber las apariciones de Murphy en nuestros procesos. Es ese excedente de capacidad el que nos ayudará a sacar de problemas a nuestro cliente con esa orden urgente que acaba de solicitar, o hacer ese mantenimiento que hemos estado posponiendo, o compensar por el tiempo que el proveedor nos entregó tarde los materiales. Parte de esa capacidad extra es en realidad una capacidad PROTECTIVA que de ser ocupada nos deja vulnerables ante cualquier ataque de Murphy.


Deberemos entonces adoptar la ética del correcaminos. Este personaje de las caricaturas de mi infancia, solo opera de dos modos: o bien va corriendo a toda velocidad, o esta parado diciendo ¨beep beep¨. Y algo así es lo que deberemos solicitar a nuestros recursos no-restricción: ¨cuando reciban trabajo háganlo lo mas rápido posible, y cuando no reciban trabajo DETÉNGANSE Y PIDAN TRABAJO, ¡nunca se inventen trabajo!¨








41 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo