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Tener la razón es solo el primer paso de una larga travesía

Contenido: Gabriel López Limón, Edición & Diseño visual: Guillermo López Portillo  

7 minute read

La razón no es de ninguna manera un asunto de tintes blancos o negros.

 

Nuestra percepción de lo que es correcto, se encuentra fuertemente influenciada tanto por las circunstancias externas que rodean la situación particular a ser analizada, como por el estado de nuestras necesidades y deseos internos al momento de tomar la decisión. Lo correcto está indefinido. 
 

Tener la razón entonces, parece no ser tan importante como originalmente pensamos. Pero para ser capaces de promover y guiar el cambio, es necesario considerar otros elementos que son tan importantes, o más, que contar con la solución correcta.


Como lo discutimos en el capítulo anterior, uno de esos elementos es la habilidad de generar un sentido de urgencia hacia el cambio deseado, mientras que otro, de acuerdo con este capítulo, es la habilidad de generar el apoyo completo del equipo de trabajo y de la organización, de manera que podamos enfrentar la incertidumbre inherente a cualquier proceso de implantación.


Después de toda la importancia que le habíamos dado a tener la razón, aceptar su nuevo rol como únicamente uno de los muchos elementos que son cruciales para inducir el cambio, no es algo que pueda hacerse fácilmente. Debemos prevenirle que un cambio de esta magnitud no puede ser logrado sin un gran enfrentamiento con nuestros hábitos ya establecidos.

 

Sin embargo, es precisamente por que es un cambio tan difícil, por lo que estamos convencidos de que el ser capaces de separarnos del paradigma común de “Tener la razón es suficiente”, es una de las ventajas competitivas más poderosas que un persona u organización pueden desarrollar para enfrentarse a los retos sin precedente que aún están por venir en este nuestro maravilloso mundo.
 

Si durante su propio proceso de cambio se ha tentado a rendirse ante la necesidad de tener siempre la razón, recuerde que, a través de la historia, la seguridad de estar en lo correcto ha sido pura fantasía y ha ocasionado más desastres que fortunas.

 

El tener la razón es como si se nos hubiera revelado una verdad santa y se nos hubiera dado la misión de pelear a muerte con todos los enemigos de este conocimiento sagrado. Podemos compararlo con aquellas escenas de los tiempos medievales en las que los caballeros, con una rodilla en el piso y su cabeza inclinada, eran tocados por la estada de su Rey, dándoles con este acto el poder de portar sus armaduras y blandir su espada a su antojo “con honor”.

 

 

 

 

 


 

 

En cuanto sentimos total certeza sobre algo, normalmente hacemos comentarios y desparramamos opiniones sin hacernos responsables. ¿Cuántas veces hemos usado nuestra espada de la verdad para partir en dos la sonrisa de satisfacción de alguien que puso alma y corazón en realizar una tarea que nos parece incorrecta? ¿A cuántas personas derrotadas, arrepentidas y tiradas al piso hemos rematado usando el todopoderoso: “Te lo dije”?

 

Vivimos tiempos de cambio. Somos testigos de la reinvención del sistema económico, la mayoría de las organizaciones han adoptado estructuras y métodos innovadores en su intento de mantener su competitividad, incluso las religiones han tenido que revisar sus prácticas añejas. O aprendemos a renovarnos, o sufriremos las consecuencias de quedarnos rezagados.

 

No podemos seguir usando todas nuestras energías y tiempo solo en tener la razón y defenderla. Tenemos que evolucionar y seguir adelante. La vida no se trata de estar en lo correcto. La vida es mucho más que estar en lo correcto. Pero también demanda límites. 

corona

abril, 2021

DIRECTOR, toclatino

Siempre en búsqueda de la verdad que se esconde detrás de la razón.  Esto se ve reflejado en su libro “Being Right is not Enough” (“Tener la Razón No es Suficiente”), en el que su socio y él presentan sus aprendizajes resultado de 20 años de experiencia como Consultores Estratégicos.

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