Y tú, ¿a qué le apuestas?
- Gabriel Lopez Limon

- 10 ago
- 2 min de lectura

Aunque nos gusta pensar que la función gerencial es una Academia de Ciencias que trata con absolutos y genera certezas. La realidad es que es mas cercano compararlo a un Casino en el que todos elegimos un tipo de juego para hacer nuestras apuestas.
En la escuela primaria se nos enseña que 1+1=2, pero también se nos enseña que esto es cierto si y solo si estamos tratando con números determinísticos. Al pasar de los años, 1+1=2 se queda anclado en nuestra mente y la parte de los números determinísticos se desvanece o se va al fondo de los recuerdos. ¿Exactamente que es un número determinístico? … básicamente se trata de un número que tiene el miso valor siempre. Un 1 es un 1 siempre. Su valor esta determinado y no cambia nunca. Por eso es que podemos afirmar que 1+1=2.
Y claro, ya que tenemos esta regla la empezamos a aplicar en todo: 1 empleado + 1 empleado = 2 empleados; 1 máquina + 1 máquina = 2 máquinas; 1 día de producción + 1 día de producción = 2 días de producción. Pero de alguna manera, el resultado de estas sumas no es siempre el mismo. A veces la persona llega con alguien mas. Las máquinas se descomponen. La producción de cada día varía. Y el resultado real es que en la realidad 1+1 no siempre es igual a 2.
Pero está tan fuertemente arraigada nuestra regla de 1+1=2, que la seguimos usando aún cuando sabemos que la realidad se comporta diferente. ¿Que otra opción tenemos…? Así que cuando vemos 1+1 o algo que se le parezca, sacamos nuestras fichitas (tiempo, recursos, conocimiento, etc) y las ponemos en la casilla con el número 2, esperando que las cosas se comporten como deben y le atinemos al resultado.
Como administradores o responsables de un área organizacional, esta es una realidad muy dura de aceptar. La gran mayoría de nuestras decisiones son aproximaciones con una cierta probabilidad de éxito. Se espera que nuestros conocimientos y experiencia nos ayuden a tomar las mejores decisiones posibles y le atinemos con frecuencia a un resultado al menos parecido o cercano al producido en la realidad. Pero nuestro porcentaje de bateo debe ser alto si queremos conservar nuestro puesto.
Y aquí es en donde Goldratt vuelve a brillar por su ingenio. Es una realidad que no podemos mejorar aquello que no podemos controlar, y no podemos controlar aquello que no es determinístico (o que varía aleatoriamente). Así que ahora la pregunta es: de todo mi sistema u organización ¿que elemento debo hacer determinístico? (Tanto como se pueda). Respuesta: LA RESTRICCIÓN del Sistema.
Si nuestro generador de ganancias (La Restricción) es en el que vamos a poner nuestras apuestas, (que es a lo que Goldratt llamaba “explotar”), necesitamos lograr que su comportamiento sea lo mas determinístico posible. Y los famosos 5 pasos de TOC vuelven a surgir como una gran receta:
1.- Identificar la Restricción
2.- Explotar la Restricción
3.- Subordinar el Sistema a la Restricción
4.- Elevar la Restricción
5.- Volver al paso 1
¿Listo para poner tus fichitas de hoy?




Comentarios