Y tú, ¿sabes el PARA QUÉ de tu área?

Toda organización fue creada para cumplir un propósito, una META. Ya sea práctico (obtener alimento, ganar dinero, educar gente, administrar bienes, etc.), emocional (tener amigos, unir familias, demostrar poder, etc) o social (organizar a una población, acabar con la pobreza, lograr igualdad de derechos, tener renombre, etc.). Esta clasificación fue propuesta por Alex Osterwalder en su maravilloso libro Business Model Generation. Desde mi muy personal perspectiva, toda META es una mezcla muy particular de estos tres elementos, toda META contiene un elemento práctico, otro emocional y otro social. En otras palabras, no se trata de lograr una de ellas, sino de una combinación de las tres.
Como es de suponer, es quien crea la organización quien determina la mezcla de estos elementos. El problema es que esta definición inicial rara vez se realiza conscientemente y mas raramente se documenta y es transmitida a las siguientes generaciones de empleados. El empresario tiene una idea, la lleva a cabo, y si pega crea el negocio, y si sigue pegando crea una empresa. Por mas que existan cursos y programas que nos enseñan como emprender, la realidad es que la personalidad empresarial está mucho mas orientada a “hacer” que a “estudiar”.
Es por eso que la manera en la que la mayoría de los empresarios reales aprenden a ser empresarios, es echando a perder empresas. Prueba y error. Prueba y error. Lamentablemente, esta manera de aprender es sumamente cara. Muchos empresarios pierden todo en el intento. Y claro, los que sobreviven dan esperanza a todos los que siguen intentando.
Conforme la empresa sigue creciendo se va creando la necesidad de crear áreas o departamentos especializados en alguna función específica. Normalmente, la primer área en crearse es Adminstración (Contabilidad/ Finanzas) porque el empresario suele hacerse cargo de la Operación (lo que sea que es la “operación” de esa empresa) y necesita quien le ayude haciéndose cargo de los detalles administrativos (todo lo relacionado con el manejo de “los dineros”). Dependiendo de la personalidad del empresario (que normalmente son terriblemente desordenados administrativamente) y de la naturaleza del negocio, esta área administrativa deberá atender con mayor o menor atención ciertos asuntos o detalles administrativos (pago de nóminas e impuestos, control y pago de proveedores, etc.)
El asunto es que si bien el nombre que se le da a esta área (Administración) es genérico (todas las empresas tienen uno), la necesidad real que dió lugar a su creación (complementar la personalidad desordenada de ESTE EMPRENDEDOR) es sumamente específico a esta empresa y situación particular. La atención y cuidado que se deberá tener en cada una de las tareas administrativas será muy particular para este negocio.
Así, resulta lógico pensar que la persona que lleve a cabo las tareas administrativas en esta organización deberá re-ajustar la intensidad y detalle con que ejerce cada una de ellas, si cambia de organización. Lo primero que deberá preguntar, para hacer este ajuste, es PARA QUÉ fue creada esta área y esta posición en ESTA ORGANIZACIÓN. Ser Encargado de Mantenimiento en una empresa puede ser muy diferente de ser Encargado de Mantenimiento en otra empresa ¡que hace el mismo producto!
Muy posiblemente, la respuesta a esta pregunta este perdida en la historia de la organización y es también muy probable que nunca haya sido definida y documentada. La buena noticia es que en realidad no es indispensable saberlo. Nos daría mucha luz saberlo, pero seguramente la realidad ha cambiado. Lo que si es indispensable saber es cuál es el PARA QUÉ actual de tu área o función. ¿Cuál es la necesidad que justifica en esta organización específica este departamento y este puesto? …
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