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ALINEAR - Los 3 Niveles

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Cuando empezamos a trabajar, todo el mundo nos dice que hacer y como hacerlo (¡hasta la Señora de la Limpieza en la oficina nos da ordenes!). Vemos como nuestros supervisores parecen tener control de las cosas y pensamos que cuando lleguemos a ser supervisor, entonces tendremos control de lo que pasa. Pero al llegar a supervisores descubrimos que son los Gerentes los que tienen el control, así que nos fijamos la meta de llegar a Gerentes. Al llegar a Gerentes, aparece un nuevo nivel que parece tener el verdadero control: Los Directores. Y así vamos escalando niveles hasta llegar incluso a ser propietarios de la organización y descubrir que el verdadero control no depende de la posición, sino de la capacidad de lograr que las personas hagan lo que se debe hacer y NO HAGAN lo que no se debe hacer. A esto, Rob Newbold le dió el nombre de “ALINEACIÓN” y constituye el segundo paso en el proceso de cambio: Acordar (Agree), Alinear (Align), Avanzar (Advance).


Hoy meteremos el zoom en este paso y analizaremos en detalle sus tres niveles posibles.


ALINEAR - Nivel 1


Una vez que se ha logrado un ACUERDO, en cualquiera de sus niveles, deberemos proceder a lograr la ALINEACIÓN de las personas y grupos involucrados.


Por definición, alinear significa “colocar o arreglar (tres cosas) en una línea recta” Lo que nos lleva al primer nivel de alineación. Este sucede cuando las personas “dan la apariencia” de estar alineados. Parece que están "en línea". Pero a la primera señal de problemas, cambian su posición y quedan “desalineados”


Muchas personas hacen sus tareas haciendo exactamente lo que les dijeron que hagan. Hacen lo que se les dijo y nunca tienen pensado violar esta instrucción y salirse de la línea. Y esto es lo que debería suceder si todo pasara como fue planeado para lograr el objetivo. Sin embargo, todos sabemos que Murphy existe, y eventos o circunstancias imprevistas surgen en los momentos menos esperados, lo que nos crea un conflicto entre hacer lo que se nos dijo o “ajustarlo” a las nuevas circunstancias, y claro si queremos conservar nuestro trabajo deberemos asegurar el logro del objetivo, lo que implica salirnos de la línea … ¡y pagar las consecuencias!


ALINEAR - Nivel 2


Sabemos que solamente aparentar que estamos alineados no es suficiente. Solo usar el uniforme y saltar a la cancha no va a ganar el partido. Además de la apariencia física de estar ahí, necesitamos que nuestra gente quiera estar ahí. Muchos hemos vivido la experiencia del empleado de tienda que está físicamente ahí, pero a todas luces su mente está muy lejos. O hemos vivido esos momentos en los que alguien dice SI, pero todo su cuerpo grita NO. Idealmente, las cosas deberían llevarse a cabo tal como se planearon, pero muchas veces, desde el momento en el que planeamos a que lo ejecutamos, algo cambia. Estos cambios demandarán un cierto nivel de “ajuste” para que la idea original logre el objetivo. Y para que este “ajuste” (que algunas veces representa un gran cambio) sea efectivo, será necesario contar con la buena voluntad de quien lleve a cabo la tarea en cuestión. Y por mas terrible que esto suene, esta es la realidad de la que depende el éxito de muchos proyectos: la buena voluntad de las personas ejecutando los trabajos.


Alinear-Nivel2 representa la idea de que para llevar nuestros proyectos de cambio a buen fin no solo será necesario alinear el cuerpo y mente de nuestro personal, sino quizás mas importante que esto, sus corazones si queremos que nuestros proyectos venzan los obstáculos que surgirán de manera natural en el camino. Asumir que no habrá sorpresas, no solo es inocente, sino peligroso. Y es precisamente la razón por la que muchos proyectos fallan.


ALINEAR - Nivel 3


Y por extraño que esto parezca, mente y corazón pueden no ser suficientes para sobrepasar algunos de los problemas que surgirán en el camino. Algunas sorpresas demandarán nuestro compromiso absoluto y total. Alguna veces deberemos ir mas allá de lo que nuestro cerebro y emociones pueden resolver. Existen ocasiones en las que debemos persistir EN CONTRA de lo que cada célula de nuestro cuerpo nos dice.


La única palabra que se me ocurre para describir esto es “el alma”. Este concepto etéreo que intenta describir la parte de nosotros que vas mas allá de nuestro cuerpo y mente.


Correr un maratón es una de estas situaciones. Para la mayoría de la gente, incluso a pesar de haber entrenado para este evento durante meses, existe un fenómeno llamado “La pared”, que sucede cerca del kilómetro 30 (de los 42 del maratón completo). Esta es la manera en la que los corredores experimentados describen el sentimiento de agotamiento físico y mental que la gran mayoría de corredores experimenta al llegar a este punto de la carrera. En otras palabras, independientemente del entrenamiento que se haya realizado, habrá un momento en la carrera cuando el cuerpo y la mente dirán: ¡BASTA! … ¡DETENTE! … Y es en este momento que los corredores experimentados usan esta fuente adicional de energía. Tú llámala como tu quieras, motivación especial, amor por la carrera, aguante, etc. Yo me refiero a ella como “el alma” y es el tercer elemento que debe estar alineado para lograr nuestros objetivos.


Hace muchos años, mi abuelita me dijo “nunca le des todo tu amor ni todo tu dinero a una mujer”. Y a través de mi vida profesional he escuchado ese mismo consejo aplicado a muchos otros temas (amigos, trabajo, religión, etc.) Por supuesto, entiendo que este consejo tiene la intención de protegerme. Sin embargo, la experiencia me ha mostrado que hay muchas situaciones en las que si no comprometo mi 100% (y a veces más que eso) no lograré el resultado deseado. Solo quisiera que fuera mas claro saber cuando y donde debo aplicar cada uno de estos niveles de alineación…


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