El Conflicto Original


Ya que hemos entrado tan a fondo en este tema de los conflictos. Quiero compartir una reflexión que ha progresado en mi mente a través de este maravilloso diagrama para documentar conflictos y para la cual me voy a referir al manual de administración mas antiguo que existe: La Biblia.


Aparentemente, nuestros ante-ante-ante-pasados tenían una vida muy sencilla:


Entonces Dios dijo: “Hagamos al ser humano a nuestra imagen y semejanza, y que tenga autoridad sobre los peces Del Mar, los animales voladores de los cielos y los animales domésticos, sobre toda la tierra y sobre los animales que se arrastran sobre la tierra”. Así que Dios pasó a crear al ser humano a su imagen. A la imagen de Dios lo creó. Además, Dios los bendijo y les dijo: “Tengan muchos hijos, multiplíquense, llenen la tierra y tomen control de Ella, y tengan autoridad sobre los peces del Mar, los animales, los animales voladores de los cielos y todos los seres vivos que se mueven sobre la tierra”


Luego Dios dijo: “Vean, les doy todas las plantas de la tierra que dan semilla y todos los árboles que dan fruto con semilla. Esto será su alimento. Y a todos los animales salvajes de la tierra, a todos los animales voladores de los cielos y a todo lo que se mueve sobre la tierra y tiene vida les doy toda la vegetación verde como alimento”. Y así ocurrió.


Después de eso, Dios vio todo lo que había hecho y ¡mire!, todo era muy bueno. Y hubo tarde y hubo mañana. Ese fue el sexto día.

Génesis 1:26-31


Pero entre tanta perfección, se toparon con un animalito, que les dijo ...

Ahora bien, de todos los animales salvajes del campo que Jehová Dios había hecho, la serpiente era el más cauteloso. Ella le preguntó a la mujer: “¿De veras les dijo Dios que no pueden comer de todos los árboles del jardín?” La mujer le respondió: “Podemos comer del fruto de los árboles del jardín. Pero del fruto del árbol que está en medio del jardín, Dios dijo: ‘No deben comer de él; no, no deben tocarlo. Sí lo hacen morirán’” Ante esto, la serpiente le dijo a la mujer: “De ningún modo morirán. De hecho, Dios sabe que el mismo día en que coman de él se les abrirán los ojos y serán como Dios: conocerán lo bueno y lo malo”.

Génesis 3:1-5


Y ¡Zaz!, descarrilaron el trenecito que tanta felicidad les daba ...

Así que la mujer vio que el fruto del árbol era bueno para comer y que era deseable a los ojos. Así es, el árbol era agradable a la vista. De modo que Ella agarró de su fruto y empezó a comer. Después, estando ya con su esposo, le dio a él del fruto y él se puso a comerlo. Entonces se les abrieron los ojos y se dieron cuenta de que estaban desnudos. Por lo tanto cosieron hojas de higuera y se hicieron coberturas para taparse.


Más tarde, como a la hora del día en que soplaba la brisa, el hombre y su esposa oyeron la voz de Jehová Dios cuando él andaba por el jardín. Entonces se escondieron de la vista de Jehová Dios entre los árboles del jardín. Y Jehová Dios estuvo llamando al hombre una y otra vez, y diciéndole: “Dónde estás?”


Por fin, el hombre respondió: “Oí tu voz en el jardín, pero como estaba desnudo, tuve miedo y me escondí” A lo que Dios preguntó: “¿Quién te dijo que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del que te prohibí comer?”. El hombre contestó: “La mujer que me diste me did del fruto del árbol y yo comí de él. Así que Jehová Dios le dijo a la mujer: “¿Qué es lo que has hecho?”. Ella respondió: “La serpiente me engañó. Por eso comí”

Génesis 3:6-13


Y desde entonces hemos vivido atrapados en un conflicto:


¿no será hora de que vayamos aprendiendo la lección?