Hablemos de Restricciones
- Gabriel Lopez Limon

- 5 ene
- 3 Min. de lectura

Paso#1: Identificar la Restricción; Paso#2: Explotar la Restricción; bla, bla, bla ...
Todo esto suena sumamente obvio y simple, y sin embargo, muy pocos lo hacen consistentemente. La gran mayoría de nosotros pasamos 85% del tiempo atendiendo NO-RESTRICCIONES. ¿Realmente somos tan brutos?
Es importante ahondar en este tema para poder sacarnos algunas de las espadas que nos hemos encajado en nuestra propia autoestima, y para poder disfrutar plenamente la aplicación de este concepto tan poderoso.
Empecemos por regresar el tiempo y empezar todo de nuevo. Regresemos a los años 80s, que es cuando apareció y despegó la carrera de Eli Goldratt con su Teoría de las Restricciones. De manera muy generalizada podemos decir que en esa época el principal dolor de cabeza de los empresarios estaba en sus áreas productivas. Por supuesto que había quienes tenían problemas en ventas, finanzas u otras áreas, pero en general, las organizaciones (tanto de servicios, como de productos) sufrían para mantener el paso de la demanda.
Así que cuando Goldratt propone originalmente su enfoque en la Restrición del Sistema, se estaba refiriendo específicamente a la Restricción del Sistema Productivo, de ahí que el término original fuera Cuellos de Botella.
Por unos años, esto resultó ser la llave del éxito porque fomentó la unificación de los esfuerzos de mejora de TODA la organización en un solo tema (lo cual fue todo un logro, porque como todos sabemos lo normal es que a nadie le importe lo que pasa mas alla de su área o departamento). Pero tanta mejora en los procesos productivos (recordemos que además veníamos cerrando las aplicaciones de Calidad Total y abriendo el capítulo Toyota) terminó por provocar que Producción dejara de ser la Restricción, y como la Restricción nunca desaparece, sino que se cambia de casa, las organizaciones avanzadas, dejaron de ver beneficios en sus proyectos anteriores y tuvieron problemas para identificar sus nuevos puntos de enfoque, en los que en esta segunda vuelta apareció una mayor variedad de temas internos: Logística, Inventarios, Proyectos, Ventas, etc.
En este punto de la historia surge la primera señal de algo que en ese momento nadie vió y que tampoco estábamos preparados para resolverlo. Las empresas que habían mejorado, se vieron enfrentadas a serios problemas de FLUJO, principalmente porque sus inversiones de mejora pasadas aún se estaban pagando y ahora tendrían que hacer nuevas inversiones para atacar las nuevas restricciones. El dilema entre seguir haciendo lo que ya estamos haciendo versus empezar a hacer cosas nuevas, se presentó de mil maneras.
Goldratt y su equipo trabajaron intensamente y crearon un catálogo de soluciones genéricas para los principales temas que surgieron. Y entonces TOC estalló. Desafortunadamente estalló positiva y negativamente (podríamos decir que estalló hacia afuera y hacia adentro) Ciertamente provó ser una filosofía de mejora muy poderosa y muchas organizaciones se vieron beneficiadas por su aprendizaje y uso. Pero como siempre pasa, con el éxito también aparecen los males. El peor de todos fué que en esta tercera vuelta se acentuó el problema de FLUJO y la nueva Restricción surgía, para la mayoría de las organizaciones, FUERA de si mismas (Proveedores, Mercados, Legislaciones, etc). En otras palabras, la Restricción ya no estaba bajo el control de quienes quería resolverla.
Tristemente, esta tercera vuelta marcó el inicio de la caida de TOC. Y dentro de los seguidores y expertos se crearon fracturas que aún siguen sin ser resueltas.
Y sin embargo, revisando con calma los videos y textos de Goldratt su mensaje es aún mas válido hoy de lo que lo fue en los 80s y 90s. Hoy contamos con los Procesos de Pensamiento, la tecnología y la humildad que no se tenía antes. Hoy estamos mucho mas dispuestos a pedir AYUDA y hacer EQUIPO. Hoy sabemos que se requiere un gran piloto para conducir un auto muy rápido, pero que además se requieren 40 ingenieros apoyándolo para ganar un campeonato mundial de pilotos. Hoy sabemos que generar FLUJO POSITIVO (Throughput) es tan importante como generar utilidades.
Así que saca tu computadora y ponte a hacer la tarea, teclea en tu navegador: RESTRICCIONES y veamos a donde te lleva esta pista ...




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